Algún “bata blanca” que da mal nombre al gremio del doctorado en medicina
Una vez, hace muuuuuucho tiempo, hubo una sagaz y ladina hija de puta llamada Mercedes Martín Martín ATNS (Auxiliar de Clínica) del Hospital 12 de Octubre de la que no hay foto aunque tampoco consigo ubicarla en el directorio del Hospital y no por ello, delito premeditado con una atroz alevosía quien con sus delirios de grandeza soñaba con dirigir el mundo médico a través de dos Doctores en Medicina General y otro en Psiquiatría al que apodaba ella, “El Mingote” como el padre de la psiquiatría moderna, En sus delirios de grandeza, tuvo dos hijos y una nuera, que me arrebató diciéndole “que leyese el Prospecto del Abilify 10 mg” que tuve que tomar por un mal diagnóstico inducido por Carlos Mingote de Adán y que indujo su gran amor hacia mí a dejarme, no es otra que Mei Ying Zhu para la que fui el gran amor de su vida -no de la mía- y a la que hice evolucionar de camarera de un Restaurante Chino de La Mata, El Pato Laqueado, en Avenida de los Europeos a Ingeniero Técnico de Telecomunicaciones rama Telecomunicaciones.
El último eslabón de este núcleo familiar, a señalar es su supuesto marido el quinqui fumador de THC, a nosotros nos ofreció un día quedar en casa y él lo traía) es Pablo Benito Martín, trabajador del frío industrial, llamada Frigicoll, situada en Valencia, viviendo ellos en Madrid.
Adjunto enlace con foto del santo doctor quien basándose en la antítesis del juramento hipocratico, realizó, lo siguiente:https://drive.google.com/file/d/1RX6_iajoEWz81UxnM_2LJ8ATXx7Zajub/view?usp=drivesdk
Supuestamente realizó un diagnóstico inducido a través de la Doctora en Medicina General Doña Mercedes Canellas Manrique de supuesta “neurosis obsesiva” sin tener cualificación para ello… sin encriptación del expediente y nuevamente aseverado por Don Manuel Bernardo Corral y con nexo de unión la ínclita, estupida, envidiosa, descreída y alargada vergüenza del pueblo gitano al que pertenece.
En el entreacto de ambos doctores de la medicina general del Hospital San Carlos Clínico de Madrid en su Centro de Especialidades de General Ricardos, al que pertenezco, accedió a verme y en el Hospital 12 de Octubre y antes de pasar consulta alguien, supuestamente, Mercedes Martín Martín dijo por los pasillos colindantes que iba a verle alguien con un brote psicótico y una de ellas, mirándome me lo confirmo. Lo primero que hizo fue pedirme denuncia de lo acontecido dcnunciado en Plaza Castilla sobre una clonación del abonado de Terra 914610920 y tras juntarlo todo como las urracas me mandó Risperdal sublingual, que me dejó sin conocimiento 18 horas.
La puerca de María Jesús Arellano Dutrey dijo que “yo, era un maltratador”, algo qué es verdad parcialmente. Cometí el error de amenazar con matar a Daryl si la veía con otro”, grabado por cámara y refrendado por el CNP, y lo mantengo, a la fecha habiendo cumplido lo impuesto por el Juez, por ello. Habiendo tenido cinco denuncias y también que tenía “neurosis obsesiva”, mal diagnosticada por haber bajado mi discapacidad mental de un 69 a un 65% por un Tribunal Médico, el del Centro Base VI de Calle Mercedes Arteaga, 18. Algo técnicamente imposible por ser una enfermedad degenerativa neuronal y NO por haberse realizado un mal diagnóstico realizado por La Doctora Psquiatra, Lucía Gallego, supuesta “psquiatra forense” quien me retuvo tres semanas en el Psquiatrico del Hospital Clínico de Madrid, 2N, con una excesiva “terapia de choque” (combinaciones de antipsicóticos excediendo mínimo la dosis recomendada -dos veces- y combinando, al menos dos psicofármacos) y derivado de ello, (castracion quimica) y secundado por la, hoy Adjunta, por ello, Doctora Psquiatra, Sara González Vives quien llegó a suministrarme setenta gotas de Haloperidol, (15-15-30), diarias, sin necesidad, invalidando su Juramento Hipocrático de Defender al Paciente. Adjunto correo informativo y a modo de denuncia a la Doctora en Endocrinología Alejandra Durán.
Al final tras varias batallitas intelectuales donde siempre se le abría la boca de lo medicado que estaba con algo supuestamente parecido o igual al litio lo mismo que recetó al Doctor Bello quien no lo podía aguantar y no lo tomaba.
Finalmente tras un largo transcurrir me recetó otros fármacos todos para la esquizofrenia paranoide como Invega 9 y finalmente inferir en cuantificación y efecto para poder estudiar Abilify 10 mg combinado con Ciclofalina al decirle que no podía con los efectos ya que estaba estudiando.
Al final me dio un alta médica inexistente sin diagnóstico argumentando que tenía celotipia y ya me derivó a una muy buena psicóloga que me la suprimió. Al respecto del supuesto diagnóstico que lo tenía inducido a través de la Doctora en Medina General Mercedes Canellas Manrique, comentó que era más complicado que la esquizofrenia pero a la vez más simple y añado yo, ¿sería neurosis obsesiva?.
Con todo ello, Mercedes Martín Martín ya tendría la inducción para realizar una argumentación con la celotipia y primos lejanos esquizofrénicos y mi comportamiento anómalo inducido por todo esto en lo que llevo 20 años llevo a un mal diagnóstico por una Doctora en Psiquiatría Forense “cum laude” o 10. Doctora en Psiquiatría Forense del Hospital Clínico de Madrid, 2N, Doña Lucía Gallego. De la que sin nombrar su nombre pero dándose aludida pediría la evaluación psiquiátrica a nivel forense de los tres Doctores en Medicina y, al respecto de mi, comentar que la neurosis obsesiva es una enfermedad degenerativa neuronal y con he pasado de un grado de discapacidad de un 69% a un 65% de discapacidad mental.
Por agravio comparativo, en lo referente al Juramento Hipocrático quiero poner que mantiene el mismo La Doctora en Endocrinología Doña Alejandra Durán quien por oposición a todo lo mencionado respecto a los otros Doctores, emprenderá las acciones legales que estime oportuno.
Lo último que supe de él es que contradiciéndose en su línea de razonamiento inductivo accedió a volver a verme a petición de mi madre y de la gitana, vergüenza para su raza, Mercedes Martín Martín. Donde supuestamente en economía sumergida pasa consulta soportando IVA pero sin repercutirlo, con agravante penal financiero y trazable en los fármacos que receta su socio el Doctor en Psiquiatría Guillermo Ponce Alfaro, con el número de colegiado de el “Mingote” tras estar jubilado, al menos durante 10 años.
Respecto a Mercedes Martín Martín lleva sin trabajar muchos años y apostaría a que con un trastorno haciendo copiar y pegar del mío, neurosis obsesiva pero encriptado y pido evaluación psiquiátrica Forense para demostrar, aunque redundante, por ser Manuel Bernardo Corrales médico de familia y no capacitado para ello y por estar ella supuestamente defraudando al Estado Español.
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